Las preguntas difíciles se hacen antes de decidir.
La due diligence reúne comprobaciones para conocer la operación y sus incertidumbres. Su alcance se adapta al tipo de activo, a la documentación disponible y al encargo.
La due diligence reúne comprobaciones para conocer la operación y sus incertidumbres. Su alcance se adapta al tipo de activo, a la documentación disponible y al encargo.
El resultado debe distinguir información comprobada, hipótesis, limitaciones y cuestiones pendientes. Un informe útil no se limita a un precio objetivo: explica en qué se apoya y qué podría cambiarlo.
Registrar las fuentes consultadas y la fecha de cada comprobación.
Cruzar información jurídica, registral, técnica y económica.
Estudiar escenarios de coste, plazo y salida con sus supuestos.
Presentar conclusiones, limitaciones y decisiones pendientes.
Cualquier inversor que necesite comprender una operación antes de comprometer recursos, con intervención especializada según la materia.
La revisión no elimina todos los riesgos ni puede suplir documentos ausentes. El informe debe hacer visibles esas limitaciones y la necesidad de actualizaciones.
No. Reduce incertidumbre en la medida de las comprobaciones realizadas, pero no asegura resultados.
Un hecho tiene una fuente y fecha contrastables. Un supuesto es una condición utilizada para estudiar un escenario y puede no cumplirse.
Cuéntanos qué quieres estudiar. El primer contacto sirve para ordenar la consulta y acordar los siguientes pasos.
Entorno de prácticas. No se ofrecen operaciones reales ni se reciben fondos.